LAS IGLESIAS DE LOS OGÍJARES: HISTORIA, DESCRIPCIÓN, ANÁLISIS Y
ESTADO
DE CONSERVACIÓN
Por
JAVIER GÓMEZ-MORENO LÓPEZ
INTRODUCCIÓN:
LAS IGLESIAS DE LOS OGIJARES EN EL CONTEXTO DEL
MUDEJAR
GRANADINO
El
mudéjar granadino, aunque similar al español, tiene un estilo peculiar y
autóctono de nuestra provincia. Este estilo queda patente en diversas obras
conservadas en todo el territorio.
La
aportación del arte mudéjar es muy variada e importante. Quizás su mejor y
más clara
La
técnica constructiva mudéjar viene definida esencialmente por la albañilería y
la carpintería, más el complemento cerámico. Se puede considerar que en el
mudéjar granadino va a ser fundamental el tratamiento dado a algunos elementos
como son los muros, las columnas, los pilares, y los pies derechos, que
descargan arcos, armaduras, balcones, aleros, zapatas y canes, de formas muy
variadas e interesantes.
El
muro suele estar resuelto de tres formas u "opus" diferentes: el
muro de mampostería, el muro latericio puro (todo de ladrillo), o el mas frecuente
de rafas y cintas de ladrillo que encierran cajones de tapial o mampostería.
En todo caso, estos tipos de muros no constituyen un procedimiento exclusivo
en los edificios mudejares sino que, en los de tradición occidental cristiana,
se imponen como alternativa al muro de cantería, independientemente de estar
luego cubiertos por bóvedas o porarmaduras. El modulo utilizado para establecer
el grosor de estos muros será el ladrillo, que mide por termino medio 29-30
cm de largo, por 14-15 cm de ancho y 4-5 cm de grueso. El empleo del ladrillo
como elemento básico constructivo sirvió para regular las dimensiones de los
muros en las distintas partes de los edificios, de manera que los cimientos
debían de tener como mínimo 4 ó 5 ladrillos de grueso, las paredes de los
cuerpos y cabecera de los templos tenían habitualmente 3 ladrillos y las paredes
de los muros altos como: torres, habitaciones, sacristías, etc., 2 ladrillos;
también para los arcos de ladrillo constituía su medida proporcional (uno,
uno y medio o dos). En el caso que nos atañe, que es las iglesias de los Ogíjares,
se cumple esta característica de grosor de los muros del cuerpo, cabecera
y torre, según lo expresado. La disposición habitual de estos ladrillos va
a ser de tandas superpuestas todas a soga o todos a tizón, forma que recibe
el nombre de aparejo inglés. Los cajones se hicieron al principio de tapial,
pero al hacerse "de tapias muertas", con más tierra que cal, se
deterioraron rápidamente, por lo que en el ultimo tercio del siglo se va a
generalizar el cajón de mampostería porque aunque era un poco más caro de
realizar lo compensaba al ser más resistente. En estas iglesias de Ogíjares
en ambos casos son del tipo primero, es decir de cajones de tapial aunque
el enlucido actual impide la observación y comprobación directa.
En
cuanto a los soportes exentos, podemos considerar como mudejares algunas
columnas nazaríes que esporádicamente se usan en la arquitectura domestica,
muchas son reutilizadas, aunque la mayoría de las que se hicieron nuevas se
hicieron con un estilo corintio simplificado. Más abundantes son los pilares de
ladrillo, bien ochavados, redondeados o rectangulares que soportan las galerías
de las viviendas. Son de destacar los que soportan los arcos de las iglesias de
tres naves, que son de clara estirpe medieval; estos pilares y arcos siempre
aparecen enlucidos, salvo el caso clasicista de la iglesia de Colomera. Pero la
aportación mas variada y significativa son los pies derechos y las zapatas que
los coronan, con formas muy diversas herencia de muchas culturas y tradiciones
(goticistas con forma de quilla o proa de barco, o los zoomorfos, los
renacentistas de acantos, los clasicistas de cartela o cartones, hasta los
barrocos de bocelillos, de perfil en Y, etc.). Junto a las zapatas, serán
elementos de singular variedad y belleza los canecillos que recorren los aleros
y galerías de las viviendas y palacetes moriscos. En cuanto a estos canes, es
interesante reseñar que en el caso de las armaduras de las iglesias de
Ogíjares, la del lugar Alto, por ser muy antigua, los tiene de tradición
gótica, mientras que los del lugar Bajo lo son de acanto, al modo renacentista.
En cuanto a los arcos, los mas puramente mudéjares son los angrelados de origen
nazarí pero que casi los vamos a encontrar solo en la arquitectura privada
(pórticos y acceso a habitaciones), siendo los grandes arcos de los templos de
claro origen gótico y renacentista, apuntados al principio y de medio punto en
los edificios levantados a partir de los años 1540-50, sin unos limites
precisos.
Pero
serán las cubiertas las que mejor reflejen la maestría de los artífices granadinos,
no
Las
techumbres de madera van a constituir un amplio repertorio que de forma
sintética podemos resumir en: alfarjes, taujeles (poco frecuentes en nuestra
geografía), armaduras de lima bordón y mohamares, ochavadas, octogonales y
copulares de 17 paños. Los edificios nazaries conservados ofrecen unas
armaduras delicadas, con ausencia de cuadrales y los tirantes (cuando los hay)
son muy finos y sin canes, que no son compatibles con las grandes armaduras del
XVI. Aunque todavía hay importantes dudas sobre este aspecto, parece claro que
así como la herencia del adorno y el gusto por estas armaduras adornadas con
lazos múltiples, las soluciones estructurales son derivación
de
la carpintería cristiana, según Enrique Nuere.
Caso
singular lo constituyen las armaduras alveoladas, organizadas con cuadrifolios
abovedados y ensamblados, que se manifiestan con especial sutileza en la
capilla mayor de la iglesia del convento de la Merced (actualmente montada en
los nuevos museos de la Alhambra), presbiterio de Santa Isabel la Real y parte
de la capilla mayor de la iglesia de Santiago de Guadix. Más extrañas son las
de media naranja o las de mocárabes, que exclusivamente se van a realizar como
reparación de otras anteriores en los pabellones del Patio de los Leones y en
la Sala de los Ajimeces, esta ultima de yeso.
Asi,
pues, podemos considerar que las dos iglesias de los Ogíjares se ajustan y
forman parte de esa tradición mudéjar, que desde el siglo XII se extiende por
la arquitectura española como una forma personal y diferente de integrar
tradiciones formales de gran virtuosismo estético con una clara efectividad
constructiva, cuya gran ventaja viene derivada de su bajo coste, el cual viene
motivado por el aprovechamiento de los materiales del terreno y una mano de
obra especializada local.
A
pesar de su relativa modestia, las dos iglesias pertenecen a dos momentos
importantes de la arquitectura mudéjar granadina. La del lugar Alto, pertenece
a la primera etapa reconstructiva, siendo una de las primeras en construirse en
la diócesis, como lo atestigua la presencia de los canes de tracería gótica y
el escudo del arzobispo Antón de Rojas, que estuvo en Granada entre los años
1508 y 1523, junto al de los Reyes Católicos. La del lugar Bajo, pertenece a la
etapa de madurez, correspondiente a los años 1540-68, en la que además de
resolver los problemas puramente funcionales del templo para celebrar la
liturgia cristiana se completan con algunas portadas en piedra, siguiendo
modelos clásicos, en los que es presumible pensar en diseños de Juan de Maeda,
o las buenas armaduras, sobre todo la de la capilla mayor (en realidad las dos
capillas mayores deben pertenecer a un mismo momento), o los mensulones de las
comisas. Hay muchas iglesias en las poblaciones vecinas que presentan
soluciones constructivas y armaduras relacionadas con las de estas iglesias.
Esta
pequeña introducción nos mete en situación ante lo que nos vamos a encontrar en
las dos iglesias parroquiales del pueblo de Ogijares.
UN
PUEBLO PEQUEÑO CON DOS IGLESIAS: EXPLICACIÓN A ESTE HECHO
Los
Ogíjares, a pesar de ser un pueblo relativamente pequeño o haberlo sido hasta
que la expansión de la zona metropolitana lo haya hecho crecer de forma
considerable, presenta la particularidad de contar con dos iglesias. Este hecho
se debe a que en el pasado medieval y hasta tiempo relativamente reciente
estaba claramente dividida en dos alquerías o barrios o como en la propia
localidad es denominada por los propios lugareños, en dos lugares: el lugar
Alto y el lugar Bajo. Incluso en tiempos pasados se mantuvo una cierta rivalidad
como también es normal entre barrios colindantes. No se tiene constancia de
cuándo se produjo esta duplicidad, puesto que en la fundación general de las
parroquias granadinas, de 1501, en los Ogíjares se creo una sola bajo la
advocación de Nuestra Señora de la Encamación, según explican Espinar Moreno y
Martínez Ruiz. La posterior ampliación a las dos iglesias actuales se debió
seguramente a la particularidad específica de este pueblo de estar dividido en
los dos barrios, relativamente distantes entre sí pero suficiente como para
motivar esta nueva construcción.
IGLESIA
PLAZA BAJA: IGLESIA DE SANTA ANA
HISTORIA
CONSTRUCTIVA:
Los
orígenes de esta iglesia ya se ha comentado que no se sabe ciertamente cuando
se
Esta
primera iglesia no debía ser ni muy sólida ni muy amplia, por lo que al poco
tiempo se procedió a una nueva construcción, levantándose la actual iglesia
entre 1560-65. Este dato se comprueba por unos pagos que recibía en 1561-62
Alonso de Villanueva "albañil que hacia la iglesia de Ugijar la baja
que ahora se edifica de nuevo". Su construcción duraría hasta 1565 en
que Gabriel Gozón realiza las barandas del altar y demás obras de herrajes.
El capítulo de la carpintería (puertas, ventanas, alacenas, etc.) y armaduras
fueron ejecutadas por el carpintero Diego de Morales y las portadas y capitel
del arco toral, obras hechas en piedra, fueron realizadas por el cantero Andrés
de Madrid; por su parte las tejas vidriadas, los azulejos y aliceres para
los caballetes del tejado y adornos
La
iglesia de Santa Ana no tiene una gran monumentalidad ni grandes sofisticaciones
En
su exterior domina la austeridad, la limpieza de sus muros totalmente enlucidos
y
La iglesia de Santa Ana
también alberga la imagen del santo patrón San Sebastián, que se encuentra
en otro de los retablos del lateral derecho de la nave.
Sin
embargo, el retablo de mayor calidad artística es el que preside la iglesia,
erigido en honor a Santa Ana. Éste está realizado sobre madera de pino de
Flandes, profusamente decorado, dorado y policromado. Esta dividido en dos
pisos y tres calles, elevado sobre un estrecho banco y coronado por ático. Sus
columnas, jónicas abajo y corintias encima, son estriadas en dos tercios,
perdiéndose la profusa decoración anterior. Afortunadamente se conocen
documentalmente los ejecutores del mismo, siendo diseñado por Juan de Maeda,
ensamblado por Tomás Morales, la escultura fue hecha por Diego Pesquera, y la
pintura Miguel Leonardo, la parte izquierda del mismo, y Juan de Palenque la
derecha.
Son
de destacar como reseña en este trabajo sobre todo los dos tableros que
representan el Abrazo ante la Puerta Dorada y la Sagrada Familia con San
Joaquín y Santa Ana titular de la iglesia, todas ellas estudiadas por
Gómez-Moreno Martínez. Desgraciadamente el segundo grupo se encuentra en el
Museo Metropolitano de Nueva York, pero al menos no se ha perdido todo como en
otras ocasiones. En palabras de Gómez-Moreno Martínez "la armonía del conjunto
es admirable, su simetría perfecta, y el plegar de las ropas acentúa la
estructura de los cuerpos con habilidad suma".
EXTERIOR
En
su apreciación exterior se percibe que esta iglesia es de menor tamaño que la
del lugar Alto, aunque conserva mejor la estructura original del siglo XVI, al
no tener tantos añadidos. También ha tenido la suerte de que a pesar de las
necesarias reparaciones sufridas en sus cubiertas, se han conservado los
cornisamientos originales de los mensulones característicos del siglo XVI.
Es
una iglesia de una nave sencilla de planta rectangular con dos portadas (una a
los pies y otra en el lateral), con una capilla mayor ligeramente rectangular,
y adosado en el lado izquierdo de la capilla la torre de la iglesia. Detras de
ella se encuentra la pequeña sacristía que en el fondo enrasa con el testero
del presbiterio.
La
torre es prismática, de cierta anchura en su planta y paredes lisas; con doble
comisa de listel sencillo que separan los tres cuerpos de la torre (dos primeros
cuerpos y el cuerpo de campanas). En esta torre sólo hay ventanas en la fachada
sur, arrimadas al cuerpo de la iglesia; son tres ventanas más el campanario,
consistentes en simples vanos rectangulares con jambas en derrame. Los vanos
del campanario son dobles en el lado este y oeste y simples en los otros dos,
presentando un simple arco sin resaltar ni diferenciar aunque es posible que
originalmente tuviera las características albanegas de
Los
muros están en todos los casos enlucidos, ocultando la estructura original que
seria de cajones de tapial y encintados y rafas de ladrillo. No se puede
observar pero el reparto del ladrillo y cajones se articula colocando en las
esquinas debajo de las comisas y sobre los cimientos lo que se llama el
encintado y rafas de ladrillo dejando unos huecos amplios o "cajones"
que son rellenados por el procedimiento del tapial.
En
la fachada que da a la plaza hay dos ventanas, una de ellas cegada que es la
mas antigua y mas estrecha, y otra mas ancha.
En
la fachada de los pies tiene un óculo o ventanas redonda sobre la potada. En
esta fachada encontramos una portada de piedra franca de Santa Pudia (es una
piedra caliza procedente de las canteras de Escúzar que sirvió para hacer la
mayoría de las portadas renacentistas de Granada y obras tan importantes como
el palacio de Carlos V y la Catedral). Está enlucida con distintas capas (de
color amarillento) para proteger la
piedra pero deteriorado en el arranque de las pilastras. Esta formada esta portada
por un enmarque de carácter toscano, con las pilastras cajeadas y un capitel
sencillo, el arco inscrito interiormente sobre jambas también de pilastras
cajeadas sencillas. El arco de medio punto tiene un moldurado de tres bandas y
la armilla que bordea el alzado del arco y una clave con una ménsula de acanto
(característica del renacimiento). El entablamento es jónico, con un arquitrabe
de dos bandas y una pequeña comisa; encima el friso que es liso y por ultimo la
comisa marcada por los dentículos y el volado de la comisa en su parte
superior.
En
la parte baja de la portada, en el lado derecho hay algunas descamaciones
de la cara
El
estado de conservación de la puerta de madera no es muy idóneo, está muy dañada
por el sol y la humedad, que se ve en las hendiduras o grietas que van de
arriba a bajo de la puerta. Las alguazas o bisagras de hierro son de chapa
sencilla y los clavos son planos (son de cabeza cuadrada pero colocados en
forma de rombo; se conservan todos).
La
portada del lateral es la más monumental al dar a la plaza; es de estructura
similar a la
El
entablamento presenta su arquitrabe de cinco piezas, el friso formado por
seis piezas, liso, pero presenta restos de pintura en almagra; encima aparece
la comisa que lleva en el arranque de la misma una moldura de ovas y dardos,
y encima los dentículos característicos del jónico, mas el vuelo de la comisa
(que se ve que en algunos puntos ha sido rehecha). En esta portada, sobre
la comisa encontramos una cartela ribeteada con enrollamientos de cueros recortados
con una inscripción esculpida en la que se puede leer, aunque de forma algo
borrosa: HEC EST DOMUS DOMINI ET PORTA CELI. Hacia el exterior estas dos portada
forman su elemento más monumental y, aunque sencillas, destacan por su clasicismo
y proporción, siguiendo los modelos utilizados por Siloé en las
El
enlucido del hastial de los pies demuestra repellados en distintos momentos
y se ve en
El
alero del tejado está formado por los característicos mensulones de ladrillos
unidos,
recortados
y enlucidos, salvo los de las esquinas que son de piedra. Este tipo de comisa
se impuso en las iglesias granadinas en los años centrales del siglo XVI, pero
proceden de modelos sevillanos y otros lugares de la Andalucía Occidental.
En
esta iglesia también encontramos un reloj de sol con una inscripción que lo
fecha en 1803 (AÑO DE 1803). Está como colgado por grapas de hierro sobre un
podio o mojón de obra enclavado en la esquina izquierda de los pies y pude
comprobar como su vástago y orientación es la correcta porque la hora marcada
era justo dos horas menos del momento de mi consulta. Fueron estos relojes elemento
común en las iglesias antiguas, cuando no había dinero para costear relojes
mecánicos. De hecho existe otro igual en la iglesia del lugar Alto como veremos
después.
Las
cubiertas están realizadas de teja árabe sencilla con caballetes también de
cerámica
El
presbiterio sobresale en altura al cuerpo de la iglesia y presenta la misma
solución de
Como
curiosidad es de destacar los restos de unos azulejos en la torre de la
iglesia, antes aludidos, que identifican seguramente la fecha de 1614 en
Ambrosio de Vico viene a la iglesia a revisar las obras en la torre.
INTERIOR
La
distribución interior es sencilla y está articulada por la disposición de
una nave rectangular y cabecera o capilla mayor formada por una estancia ligeramente
rectangular, estando separadas ambas estructuras por un arco toral de medio
punto sobre pilastras. Destaca de este interior la presencia de dos buenas
armaduras de madera que cierran sus espacios. La armadura de la nave es de
par y nudillo en el entronque del arco toral y de limas mohamares en los pies.
Tiene cuadrales simples en las esquinas de los pies. Tiene seis pares de tirantes
sobre canes de acanto, los tirantes son apeinazados
El
cancel que protege la entrada habitual que se produce por la puerta de los pies
es de madera sin mayor ornamentación, con largueros de madera sencillos
formando cuarterones y tablazón de relleno.
El
coro que está a los pies es mas tardío, de madera todo él, formado por un techo
de madera formando un alfarje sencillo, apoyado sobre dos pilares de madera un
poco oblicuos en su colocación, con capiteles que se adornan con paños
recortados, decoración típica del siglo XVIII y sobre ellos zapatas que
descargan la jácena o viga principal y encima se dispone la barandilla que
avanza sobre el cancel. En los extremos de la jácena del coro y apoyando sobre
la pared encontramos unos canes sencillos y lisos (del XVIII o mas tardíos). La
subida al coro se hace por una habitación adosada al lado derecho de los pies
de la iglesia, articulando una escalera un tanto improvisada con unos
escalones
muy altos.
Separando
la nave del presbiterio o capilla mayor se encuentra el arco toral o triunfal.
Este arco es de medio punto ligeramente abierto debido al movimiento sufrido
por la iglesia. Está apoyado sobre machones impostados con un friso sencillo
y una comisa con una media caña y el filete tradicional; los machones están
ligeramente ochavados. Hacia el lado de la capilla mayor tiene este arco y
las albanegas que lo completan unas pinturas y una cartela. Las pinturas consisten
en unas nubes con cabezas de angelitos entre ellas, encerradas por molduras
simuladas en color oro y encima se simula como un dintel también pintado.
En el centro se dibuja una cartela o lápida en la que se lee la inscripción:
SE RESATAURÓ Y PINTÓ ESTA IGLESIA SIENDO ARZOBISPO DE GRANADA EL EXMO. S.
D. BIENVENIDO MONZÓN Y MARTÍN Y CURA PROPIO D. MIGUEL MARTÍN
La
armadura que cubre el presbiterio es ochavada de pechinas planas apomazadas de
lazo con unas pequeñas pinas de mocárabes doradas y azules de dos niveles; el
resto de la armadura está también apomazada formando azafates hexagonales y
estrellas de ocho puntas con enlaces de punta y romo (de estrella y aspa). El
arrocabe es liso con sus dos niveles moldurados y el abrúzate es también
apeinazado con estrellas de ocho puntas y unas pinas de mocárabes de gran
belleza y colorido (rojo, azul y dorado).
El
estado de conservación de esta armadura, así como la de la nave es bastante
bueno, teniendo en cuenta el paso de los años habido. No muestra excesivas
huellas de humedades, ni mutilaciones de reparaciones antiguas.
El
presbiterio se encuentra en alto, al que se accede por una elevada escalera,
solución que es signo de antigüedad. En el lado izquierdo de la peana del altar
se encuentra la puerta de comunicación con la sacristía. Dicha sacristía es una
habitación pequeña, de planta rectangular y cubierta con un alfarje sencillo,
con pares sin perfilar. De la sacristía se desciende a un rellano que está en
el cuerpo inferior de la torre. Desde esta habitación se accede tanto al
exterior de la iglesia como a la escalera de acceso a los cuerpos superiores de
la torre.
Las
escaleras de subida a la torre son en el primer cuerpo de doble tramo con
rellano
El
estado de conservación de la iglesia es bastante bueno, solo es de reseñar
algunas manchas de humedad debido a la capilaridad del los ladrillos y pequeños
desconchones de poca importancia. No se aprecian movimientos importantes de
muros, ni desplomes de paredes. Las solerías son modernas, de baldosas
cuadradas de mármol blanco de Máchale y gris de Sierra Elvira. Los principales
deterioros se manifiestan en el exterior en el desgaste de la piedra de las
portadas ya reseñado y las grietas o microfisuras del enlucido en algunos
puntos.
IGLESIA
PLAZA ALTA: IGLESIA
DE
NUESTRA SEÑORA DE LA CABEZA
INTRODUCCIÓN:
La
iglesia del lugar Alto fue la matriz parroquial de este pueblo aunque estuviera
dividida en dos iglesias. De su construcción existen pocos datos aunque la
presencia de ciertos elementos permiten aventurar una clara antigüedad. Ya se
ha indicado que estos elementos son los canes de la armadura de la nave, con
adornos de tracería gótica que fueron empleados en los primeros decenios del
siglo XVI.
Por
otra parte, la presencia del escudo del arzobispo Antón de Rojas, en el lateral
de la nave, y el de los Reyes Católicos sobre el arco toral nos indica una
fecha de primera construcción muy temprana en tomo a 1508-1516. Es posible que
la primera iglesia careciera de capilla mayor y estuviera constituida por esta
única nave. Algunas reformas de la armadura en su entronque con el arco toral
parecen confirmarlo, así como el hecho de que este arco toral sea de medio
punto y no de arco apuntado como seria normal en fecha tan antigua. Se sabe por
noticias documentales procedentes del Archivo Arzobispal que a mediados del
siglo XVI, sobre 1551-53 se añadió la capilla mayor, con lo que pasó a tener la
configuración actual que en cierta medida presenta un gran parecido con la del lugar
Bajo. La torre, aunque muestra importantes intervenciones, parece ser la
original y es, asimismo, muy parecida a la del lugar Bajo aunque aún más
austera. Junto a ella y arrimada al costado derecho de la nave se aprecia una
habitación que está partida en dos, según se aprecia en la pared exterior, de
lo cual se deduce que la parte más antigua y que debió ser la antigua sacristía
queda arrimada a la torre y más tarde, en fecha indeterminada pero posiblemente
en el siglo XIX o principios del XX se debió ampliar para salón parroquial.
También se observan ampliaciones y reparaciones en el costado izquierdo, que da
a un callejón más estrecho, en el que se precia un contrafuerte que refuerza la
capilla mayor, un anejo como capilla secundaria añadido y modernamente una
cochera.
Eran
normales, como en tantos otros templos rurales, estas continua ampliaciones o
reformas de las iglesias intentando adaptarlas a las necesidades litúrgicas y
costumbres o devociones de cada localidad. Este sería también el caso del camarín
en que se guarda la Virgen actual patrona del pueblo desde el siglo XVIII, que
es la imagen de Nuestra Señora de la Cabeza. Todos estos añadidos y las
importantes reformas de las cubiertas han motivado que las comisas se hayan
cambiado de forma manifiesta si las comparamos con las de la iglesia del lugar
Bajo o las de otras muchas iglesias mudéjares de la provincia.
Por
ser esta iglesia la principal parroquial conserva numerosas obras de arte
en forma de
La
sencillez de este interior se vio contrapesado con la decoración pictórica
realizada a finales del siglo XIX, adornando con falsas arquitecturas todas la
capilla mayor y las pilastras que descargan el arco toral.
La
Capilla Mayor, en su disposición con dos ámbitos separados a partir del arco
toral, con un primer escalón que eleva una primera peana y luego la escalinata
de acceso al altar mayor, recordaba los coros de las Colegiatas y Catedrales
donde se oficiaban las horas o rezo del breviario. También se destinaba para
los enterramientos de la clase noble o grandes señores de aquel tiempo.
Aun
hoy se conserva la lapida en piedra de sierra de Elvira que cubría la sepultura
del primer beneficiado de esta iglesia, D. Luis de Biedma, con escudo de armas
y fecha del año 1550, que en un principio estuvo colocada en el centro de dicha
Capilla.
EXTERIOR
La
visión exterior de esta iglesia resulta diáfana y abierta porque se ubica en
una amplia plaza y al estar rodeada de calles permite su visión completa y se
encuentra aislada del resto de construcciones. Está formada por una nave rectangular
con una cubierta a tres aguas, una capilla mayor independiente que se ve
marcada por el nivel de la cubierta, una torre que está adosada a la derecha de
la capilla (torre de cuerpo liso, prismático, con una pequeña moldura que va
formando como una comisita, y el cuerpo de campanas), una nave o habitación
arrimada en el lado de la epístola (lado derecho del templo) y otra habitación
a modo de capilla junto a los pies del lado del evangelio. Detrás
de
la cabecera se adosa el cuerpo del camarín. De esta forma se manifiesta un
exterior de volúmenes que se corresponden a su diferenciación espacial.
Los
muros son lisos, no manifiestan al exterior ningún elemento de contrafuerte o
elemento de refuerzo en el lado derecho del templo. Solo se ve un poco antes
del adosamiento de la nave lateral una ventana con un derrame muy pronunciado
posiblemente abierta en una etapa posterior. Bajo esta ventana vemos un resalte
en el paramento debido a la presencia de un arco de medio punto cegado
correspondiente a una puerta que se cegó en algún momento y que queda visible
perfectamente por el interior.
La
cubierta de la nave es de teja árabe y caballetes o cumbreras de teja vidriada
y a los pies presenta el mojinete descrito en la iglesia del lugar Bajo. A los
pies se ve la actual portada con un cuerpo ligeramente saliente, como un
remarco rectangular y una comisa muy tosca. Esta portada tiene un arco
carpanel, forma que posiblemente se deba a la reforma de un arco de medio punto
anterior para permitir la salida y entrada de los pasos
procesionales.
La puerta de madera, adornada con clavos antiguos aunque sencillos y alguazas
de hierro consistentes en simples pletinas con perfil recortado, se estaba
reparando en los días en que acudí a tomar notas para este trabajo. El nivel
del suelo de acceso a la portada esta elevado con el consiguiente escalón
de acceso al interior. De hecho la altura de las paredes del interior de la
iglesia me hace sospechar y así me lo comentó el cura coadjutor que originalmente
la iglesia estaba su suelo a un nivel más bajo y con la subida paulatina de
las placetas circundantes obligó a subir el pavimento de
La
capilla mayor se ve elevada sobre la nave central, mostrando su tejado a cuatro
aguas la planta cuadrada y cuerpo prismático rectangular que forma dicha
capilla. La cubierta es de teja árabe, con los caballetes de teja vidriada en
colores azul verdoso con blanco (este material de cubrición y de detalle de los
caballetes es el mismo que el empleado en la nave central y en la torre, así
como el pasadizo que sale de la torre y discurre sobre la cubierta de la capilla
mayor).
La
torre campanario es una torre prismática, sencilla y de paredes lisas, con
ventanas que dan a la fachada sur de la torre y que van alumbrando los
distintos niveles o plantas de subida. El campanario es un cuerpo sencillo,
liso, con un vano a cada lado que han sido reformados para dar cabida a las
campanas. La armadura de cubierta es de madera.
Las
comisas de toda la iglesia son de distintas formas, lo que nos lleva a pensar
que fueron hechas en distintas épocas. La que se ve más antigua es la de la
capilla mayor, formada por unos canes volados, hechos con ladrillos doblados y
retallados, son tres ladrillos que están adosados uno a otro formando una
corona o modillón que sirve de adorno. Los de las esquinas solían ser de piedra
para resistir mejor, y los demás de ladrillo unidos con mortero. Este de la
capilla mayor es rehecho en el siglo XVII o después porque conserva el estilo
pero no respeta la forma original de los del siglo XVI.
Las
demás comisas son de distintas épocas son de los siglos XVIII-XIX o incluso
posteriores, formadas por ladrillos de plano en hiladas cada vez más salientes
sin intentar ningún elemento de adorno. Se da incluso la circunstancia de que
la comisa del lado derecho, el que da a la plaza principal, presenta las molduras
lisas formadas por los ladrillos retranqueados, y sin embargo en el lado
izquierdo, dando al callejón, esta comisa tiene unos ladrillos dobles pareados
formando unos tacos a modo de modillones lisos, al modo que lo hacen algunas
iglesias del siglo XVII. Es curioso el alero de canecillos de madera de la
nave-pasillo de la torre de forma más tosca y elemental.
Es
de interés el reloj de sol en la cubierta, en el encuentro de la fachada sur
con la oeste. Este mira al sur y pone "año de 1805"; es igual y colocado
el mismo año del descrito en la iglesia del lugar Bajo pero al estar mutilado y
sustituido su vastago no funciona correctamente.
En
el lateral izquierdo o lado del evangelio de la iglesia podemos ver una pequeña
capilla
En
el encuentro de la nave de la iglesia con la capilla mayor encontramos un
estribo o contrafuerte debido a problemas de estabilidad en algún momento de su
historia.
La
capilla mayor es también un cuerpo prismático y liso, con una ventana muy alta,
abocinada y rectangular; con su alero de canecillos de ladrillo (de mayor vuelo
por arriba y se va remetiendo escalonadamente).
Detrás
de la capilla mayor esta el cuerpo del camarín dedicado a la Virgen de la
Cabeza, de planta rectangular, sin ningún tipo de tratamiento murario que lo
adorne, con un alero que sigue un poco la estética del barroco de ladrillos
juntos formando una especie de mútulos de comisa dórica y encima una doble
moldura retranqueada.
Los
muros de la iglesia actualmente están todos ellos enlucidos con una capa muy
gruesa de mortero. Afortunadamente para la comprobación de la estructura interior
de los muros (aunque sea un elemento a reparar), en un punto del muro del
exterior de la iglesia, junto a la portada cegada lateral, encontramos un
gran desconchón, con lo que podemos ver que es un muro hecho con ladrillo,
con unos tendeles de huella amplia parcialmente coloreados de almagra, y mortero
de baja calidad al tener mucha tierra, gravilla y con restos de cal; sobre
este mortero encontramos un segundo mortero mas
Asi
como las paredes de la iglesia están pintadas de blanco, las comisas están
pintadas de un color rojo oscuro.
En
la visión desde detrás de la cabecera, es de destacar en el encuentro de la
torre y la capilla mayor la presencia de una gran fisura que baja en diagonal,
lo que deja patente el movimiento o asiento al que ha sido sometida la iglesia.
El
mismo movimiento y problemas de estabilidad manifiesta la presencia en la torre
de unas pletinas o cabezas de tirantes de acero, incorporadas en fecha
indeterminada, posiblemente para evitar que se abriera la torre, se ve la
cabeza de los tomillos y las chapas que sirven para atirantarlos; por dentro se
ven por fuera del muro dichos tirantes.
INTERIOR
Como
ya se ha indicado en la descripción exterior, el interior de esta iglesia está
dividido en dos cuerpos o espacios, consistentes en una nave de paredes lisas y
una capilla mayor separada por arco de medio punto. El elemento más notable de
este interior son las armaduras de madera que cubre sus dos ámbitos
principales.
La
armadura de la nave es de par y nudillo en el entronque con el arco toral,
y de limas
Es
de destacar que el segundo tirante conforme arrancamos de la capilla mayor está
saltado en los extremos, al ser doble está saltado uno de cada lado, lo que
demuestra el movimiento que se ha producido en los muros de la iglesia,
abriéndose hacia el exterior.
A
los pies de la nave hay un coro de madera parecido al de la iglesia del lugar
Bajo, aunque los pilares de madera que los soportan son mas sencillos de
encapitelado liso. Está cubierto por un alfarjillo y la baranda es de barrotes
torneados simples.
En
el lateral derecho de la iglesia se percibe la portada lateral que se ve cegada
por fuera, se ve el umbral con un arco escarzano que cobijaría al arco de medio
punto que va formando la puerta lateral.
El
arco toral es un arco de medio punto que descansa sobre unos machones que tiene
unos adornos que se han hecho posiblemente en la restauración de finales del
siglo XIX, con una media columna toscana y una imposta muy volada que tiene
unos canes de cartón abierto de tipo geométrico y enrollamientos. Este arco
toral presenta una ligera fisura en la clave con lo cual se refuerza la idea ya
comentada del desplome de los muros hacia el exterior y la necesidad del
contrafuerte comentado que se añadió en el costado izquierdo.
La
capilla mayor es cuadrada, con una armadura parecida a la del lugar bajo,
también octogonal con las pechinas planas, con un apeinazado de lazo muy
bonito; en las cuatro pechinas aparecen pinas de mocárabes doradas. La armadura
central de la capilla tiene un arrocabe liso y los paños son apomazados en los
pies, en el centro y en la parte superior mediante estrellas y cruces. En el centro
del almizate octogonal aparece una gran pina de mocárabes que tiene restaurado
el dorado.
Se
ven algunas huellas de humedad en las armaduras tanto de la nave central como
en la capilla mayor.
Al
presbiterio se accede mediante cinco escalones y se protege con una baranda
del siglo
Toda
la capilla se adorna con pinturas imitando falsas arquitecturas. La del fondo
simulando una gran concha con perfiles ondulados y en las esquinas ángeles con
inscripciones. Los laterales del presbiterio imitan tejidos con unos medallones
centrales en que aparecen arcángeles. Es de destacar el trampantojo que adorna
el altar mayor como único en su estilo; detrás del retablo se ve la fecha de su
realización: año de 1883.
Tras
el presbiterio se abre un camarín al cual se pasa a través de una habitación
previa a modo de segunda sacristía (que es una habitación sencilla y reformada
con un alfarje irregular de paredes lisas sin ningún perfilado). El camarín es
una simple habitación rectangular, con techo raso y paredes con restos de unas
pinturas muy burdas, que sirve como trastero, teniendo en el centro el pequeño tabernáculo
de madera que guarda a la Virgen.
Las
escaleras de acceso al campanario son parecidas a las descritas en el lugar
Bajo. En ellas se pueden ver los tirantes de refuerzo de la torre anteriormente
descritos y que realmente son necesarios dado el estado en el que se encuentra
la torre. Las bóvedas de las escaleras son también rampantes y muy primarias.
Los techos son alfarjes toscos de madera sin decoración. En las paredes, al estar
simplemente blanqueadas, se aprecia claramente la construcción de ladrillo y
cajones de tapial. El cuerpo de campanas tiene cuatro vanos simples a cada lado
y la cubierta es una armadura de tipo lima bordón pero sin almizate.
La
torre tiene seis plantas arrancando al nivel del presbiterio.
La
solería de la iglesia es de baldosa negra y blanca. La solería de la sacristía
conserva las baldosas hidráulicas.
En
distintos puntos de la iglesia podemos ver algunas grietas que bajan del techo
de gran
Bibliografía
utilizada:
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Toponímica,
Onomástica, según el libro de Habices de 1547-1548). Granada:
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retablo
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SÁNCHEZ
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historia de un pueblo. Ogijares: Ayuntamiento, 1995.
Otros
datos, noticias y reflexiones indicadas por José Manuel Gómez-Moreno Calera.